martes, 1 de abril de 2014

Curso de redes sociales como incentivador de tu negocio



La evolución de las redes sociales juega un papel cada vez más importante en nuestra sociedad. No sólo para tener puntos de comunicación entre personas independientemente de dónde se encuentren, si no que nos abre una ventana al mundo, a nosotros y a nuestras empresas. Las redes sociales son una herramienta clave en la actualidad para potenciar nuestro negocio, darnos a conocer y atraer a más y nuevos clientes. Utilizar las redes sociales para vender es el complemento clave para la mejora de nuestros negocios.


Aprenderemos a:
 
  • Conocer y utilizar las principales redes sociales en profundidad.
  • Dar a conocer nuestro negocio, o empresa, a través de las redes sociales en internet y sus herramientas, proporcionándole un mayor alcance.
  • Interactuar con nuestros clientes.
  • Conocer los gustos, motivaciones, preferencias y quejas de los consumidores y/o clientes, para mejorar nuestro negocio e incrementar los beneficios.
  • Dar respuestas a los problemas que puedan surgir con la atención al cliente.
  • Ser innovadores y creativos.
  • Conocer y atenuar los riesgos que pueden tener las redes sociales para nuestro negocio.
 
Programa:
 
  • ¿Qué es la web 2.0? ¿Qué son las redes sociales? ¿Para qué sirven? Tipos de redes sociales: verticales y horizontales.
  • Las redes sociales y su uso por las empresas.
  • Normas de comportamiento en redes sociales. Condiciones de servicio y privacidad de las redes sociales (conocer “las reglas del juego”).
  • Reputación online y seguridad
  • La figura del Community Manager en la empresa
  • Optimización del uso de las redes sociales para incrementar nuestras ventas
  • Fijación de objetivos a conseguir, análisis de estadísticas
  • Profundizar en las principales redes sociales: Creación de páginas en Facebook, gestionar LinkedIn, Twitter, Instagram, Pinterest enfocado a nuestro negocio.
Duración: 8 horas en total.

 

jueves, 13 de marzo de 2014

La gestión de las emociones en nuestro día a día



 
Esta semana he estado en un instituto de San Fernando de Henares, con un grupo de padres y madres, interesados en saber más sobre la gestión de las emociones, las habilidades sociales y el trabajo en valores. Tres temas fundamentales según mi punto de vista, para el desarrollo de las personas en todos los dominios, incluido por supuesto, el profesional.

Les contaba que la gestión de las emociones es fundamental para todas las personas, ya sean niños, jóvenes o  adultos. Los expertos dicen que cuanto antes en el tiempo, se aprenden a gestionar las emociones, mejores resultados se alcanzan, porque los recursos que desarrollan las personas, persistirán un tiempo más largo y facilitaremos el desarrollo de la inteligencia emocional, que es nuestra capacidad para gestionar bien las emociones propias y ajenas. En las empresas la gestión de las emociones es una de las claves para mantener un ambiente agradable de trabajo y de compromiso en el logro de los objetivos compartidos por los equipos.

Reflexionamos juntos sobre lo que nos aporta cada una, en un intento de reconocer y legitimar su existencia y su utilidad en nuestro día a día y comentábamos el desconocimiento general de cómo trabajarlas para no sentirnos dominados por ellas, cuando alcanzan su máxima expresión. Todos hemos sido en algún momento y a veces continuamos siéndolo, esclavos de nuestras emociones. Y esto nos perturba, sobre todo si eso interfiere en nuestras habilidades para establecer relaciones sociales y afectivas, positivas.

Está demostrado que el trabajo de habilidades sociales y emocionales, contribuye a que consigamos un mejor rendimiento y/o aprendamos mejor. Las emociones condicionan nuestros razonamientos, nos predisponen a la acción, afectando a las decisiones que tomamos. A veces nos ayudan y otras nos impiden conseguir lo que queríamos. Todas tienen un mensaje que tenemos que aprender a descifrar y escuchar. "No son ni buenas ni malas, simplemente son" (Susana Bloch).

Los métodos contemplativos, ayudan al desarrollo de la mente y nos permiten mejorar nuestra capacidad de concentración. La meditación es fundamental para gestionar las emociones. La consciencia en nuestra respiración nos ayuda a concentrarnos y calmar nuestra mente. La mente calmada se vuelve más clara y es posible entonces fomentar el altruismo, la compasión o los valores que se quieran trabajar.

Hablamos de que una de las formas para entrar en contacto con ellas y aprender a gestionarlas consiste en trabajarlas desde el cuerpo, para poder reconocerlas y regularlas de forma natural a través de la respiración, la expresión facial y la postura corporal.

Contar con las emociones a nuestro favor, nos puede reportar muchas satisfacciones personales y profesionales. Es importante aprender a gestionarlas y reconocerlas en los demás para que nuestras relaciones sociales sean positivas y nuestro rendimiento individual también.

Si te interesa este tema, seguiremos hablando de ello. Déjame tus comentarios.

jueves, 6 de marzo de 2014

Una clave para transmitir: disfrutar con lo que haces


Se me ha ocurrido escribir sobre este tema, porque esta tarde termino de impartir un curso en Alcobendas, "Sé innovador en la atención a tus clientes: las claves para conseguirlo", y durante el transcurso del mismo, han surgido muchas ideas y comentarios que nos han hecho reflexionar a todos.

Cada experiencia formativa es irrepetible, pero cada una de ellas, me hace cada vez más consciente de lo importante que es saber transmitir a nuestros clientes, a nuestros familiares y amigos, en definitiva, a cualquier persona, con la que tratamos en cualquier momento del día, todo aquello que queremos decir, en cada situación.

Me encanta ver cómo las personas se hacen cada vez más grandes, cuando empiezan a hablar de sus negocios y de pronto, se les escapan chispas de pasión, que nos embelesan a todos, porque apreciamos en ese preciso instante, que disfrutan con lo que hacen y eso se transmite de una forma inequívoca y absolutamente clara.

Luego, ahí está una de las claves para que lo que queramos decir llegue al otro y se produzca el milagro de la comunicación. Si nosotros disfrutamos con lo que hacemos, los demás también pueden disfrutarlo. Los mensajes se simplifican y todo fluye de una forma más sencilla. Cuerpo, emoción y expresión verbal, una vez más alineados consiguiendo el efecto que buscábamos y no sabíamos cómo hacerlo. Es entonces cuando disfrutamos y hacemos disfrutar a los que nos dirigimos. Interesante conclusión: si hacemos lo que nos gusta y apasiona, el mensaje llega y los demás se contagian.

Así que apliquémonos esta clave y disfrutemos con nuestro día a día, con cada cosa que hacemos, para que nuestra atención al cliente sea inmejorable y nos sintamos bien, vivamos con plenitud y se lo contagiemos a los demás también.

Termino con un vídeo que quizás ya conocéis. Cada vez que lo veo, me llega de una forma especial. Va por vosotros, alumnos y compañeros de reflexiones.