jueves, 13 de noviembre de 2014

¿Qué importancia tienen las relaciones en tu vida?




La semana pasada tuve la suerte de trabajar con un grupo de profesionales de Carrier España, algunos temas relacionados con la comunicación y el desarrollo de las personas. Y reflexionando después sobre el aprendizaje compartido en esta ocasión, se me ha ocurrido escribir este post centrado en las relaciones.

¿Qué importancia tienen en tu vida? Para profundizar en este tema os propongo que penséis en alguna situación que os haga sentir mal, o que os haya hecho sentir mal en algún momento de vuestra vida y comprobéis si esa situación problemática en la que estáis pensando tiene que ver con otra u otras personas. Seguro que en un alto porcentaje de casos es así.

Y a la inversa, pensad en los buenos momentos de vuestra vida, esos en los que os habéis sentido felices y plenos y mirad a ver si esos momentos los compartíais con alguna persona.

Pues después contestar posiblemente de forma afirmativa en ambos casos, nos podemos dar cuenta de la importancia que tienen en nuestra vida las relaciones, porque continuamente nos estamos relacionando con los demás, unas veces mejor que otras, claramente.

Siendo tan importantes para todos, me gustaría ahora profundizar en cómo funcionan para aprender cómo cuidarlas y mejorarlas, en todos los ámbitos de la vida. Por supuesto, en el profesional también. 

Si nos preguntamos qué funciona en las relaciones que nos resultan cercanas y positivas,  es posible que se nos ocurra una lista de elementos que están presentes cuando esto sucede: escucha, empatía, respeto, confianza, sencillez, cuidado, comprensión, honestidad, calma, aceptación,….. Seguro que a ti, se te ocurren algunos elementos más que podríamos añadir a esta lista.

Volviendo a pensar ahora en la situación problemática de partida, esa que nos hace o hacía sentir mal, posiblemente nos demos cuenta de que algunas o la mayoría de estas cosas importantes no están presentes. Unas se han esfumado y otras nunca han llegado a estar presentes, por lo que solo nos queda constatar la distancia emocional que sentimos hacia esa persona.

El origen del desencuentro suele partir de nuestras diferencias: somos distintos y por lo tanto también percibimos las cosas de forma distinta. Y sin embargo, si a la mayoría nos preguntaran qué nos gustaría que la otra persona hiciera para mejorar esa relación, nuestra respuesta sería parecida y tendría mucho que ver con los elementos que hemos comentado anteriormente y con otros que seguro se pueden añadir para completar esa lista inicial, como por ejemplo, que nos hablemos con compasión y sin rencor, sin reproches, con ánimo de reconciliar y reconocer lo que hemos hecho cada uno mal, para tratar de arreglar esa situación.

Nos puede ocurrir, que esperamos que sea el otro el que tome la iniciativa y ponga en marcha cada uno de los elementos del listado, porque nos cuesta arrancar y/o no sabemos cómo hacerlo.

Si seguimos profundizando en ello, nos podemos dar cuenta de que muchas veces ponemos el acento en “lo que decimos” y en las “razones” de lo que decimos, olvidándonos de cómo lo hacemos y de lo que siente el otro cuando lo hacemos. Porque sencillamente nos enredamos en “argumentos” olvidándonos de cuidar lo más importante para que nuestro mensaje sea entendido: “el otro”. Nos olvidamos de sus sentimientos, porque estamos concentrados en los nuestros que, en ese momento, nos parecen los únicos, y tiramos de los juicios y echamos mano a las exigencias para reivindicar nuestras razones.

Dejamos así a un lado la lista inicial de cosas que funcionan en las relaciones, porque estamos centrados en las razones. Nos olvidamos de eso que tenemos que hacer y cuidar para que el otro, pueda relacionarse de una forma cercana con nosotros y aceptar mejor lo que le decimos, sin alejarse, sin salir disparado en dirección contraria.

Y también nos damos cuenta de que cuando el otro hace lo mismo que nosotros y se pone en “sus razones” y se olvida de nosotros y nuestros sentimientos, a nosotros nos pasa lo mismo y también nos dan ganas de alejarnos y salir corriendo. El juicio y la exigencia nos alejan y bloquean la expresión de nuestros sentimientos, impidiéndonos conectar con nuestra necesidad y con la del otro.

Una relación significa cuidar de mí, y del otro, de lo que pasa entre los dos. Y funcionan mejor cuando nos posicionamos delante de la persona con la que tenemos esa relación problemática, como seres humanos, sin juicios y sin exigencias.

El primer paso es darnos cuenta de todo esto y tomar conciencia de que nuestra intención debe ser establecer una relación cercana y cuidada con el otro. Tenemos que descubrir los juicios y separarlos de los hechos, para quitarlos, eliminarlos, ya que nos contaminan y dificultan la comunicación. Y después podemos preguntarnos internamente: ¿qué exigencias tenemos respecto a esta relación? Esa pregunta nos vale para hacérnosla cada día, en cada relación que nos importe y queramos cuidar. Es el momento entonces de escuchar nuestras emociones, expresar nuestros sentimientos y pedir lo que necesitamos para que la relación pueda funcionar mejor. Es el momento también de escuchar al otro, ponernos en su lugar y preguntarnos, ¿qué está necesitando? ¿qué hay detrás de lo que dice? A eso se le llama empatizar y no se traduce necesariamente en que yo acepte o valide su conducta. Significa comprender, ponerme en sus zapatos. Y desde esa intención de comprender, es más fácil construir y cuidar de nuestras relaciones para que nos resulten cercanas y positivas y podamos seguir aprendiendo junto a otras personas.

Cuando conseguimos ser nosotros mismos y mostrarnos cercanos, sinceros y transparentes, las relaciones que propiciamos a nuestro alrededor son también cercanas y fluidas y nos acercan a las personas con las que las establecemos. Y desde ahí podemos confiar y sentirnos bien con nosotros mismos y con el otro.

Y la pregunta final es: ¿qué vas a hacer para cuidar tus relaciones?

 

jueves, 16 de octubre de 2014

CURSO DE NETWORKING




Hoy más que nunca necesitamos ser capaces de crear, gestionar y ampliar nuestra red de contactos vía on-line (redes sociales, redes profesionales, blog, Web, etc) y off-line (presencial: asistencia a eventos, desayunos, comidas y cenas de negocios, encuentros, etc), para poder establecer alianzas con otros negocios y personas, generar sinergias de colaboración y consolidar relaciones duraderas y de confianza.

La creación de redes de contacto y negocios es un proceso de construcción, que debe ser especialmente cuidado, con el fin de maximizar las oportunidades de negocio entre personas y empresas.

Tener preparado un discurso breve y conciso que exprese de forma ágil y amable quién eres, qué haces (e incluso qué buscas, deseas o vendes) facilitará enormemente que  proyectes tu marca personal entre tus potenciales clientes. Tienes que ser capaz de adaptar este discurso a tu interlocutor y al momento concreto en que tengas oportunidad de pronunciarlo.

Este curso está dirigido a cualquier persona, empresa o comercio, que esté buscando potenciar sus posibilidades de realizar un networking más efectivo.

Aprenderás las claves para realizarlo de forma correcta y tendrás la oportunidad de ponerlo en práctica.

PROGRAMA CURSO DE NETWORKING

MÓDULO 1. LA CONSTRUCCIÓN DE NUESTRA MARCA PERSONAL, LA PRESENTACIÓN DE MI MISMO Y MI NEGOCIO Y LA PREPARACIÓN DEL NETWORKING.

ü  Momento actual, cambio de paradigma. La necesidad de diferenciarnos.

ü  La marca personal. ¿Cómo construyo mi marca personal?

ü  Pasos a seguir para hacer una correcta presentación y elementos a tener en cuenta.

ü  Habilidades que necesitas ejercitar para que consigas tus propósitos.

ü  Elementos que tienen que tener presentes antes, durante y después de una sesión de networking.


MÓDULO 2. NETWORKING PRESENCIAL.

ü  Tipologías y formatos de eventos.

ü  Elabora tu presentación y ponla en práctica.

MÓDULO 3. EL NETWORKING Y LAS REDES SOCIALES

ü  Networking on line: recomendaciones.

viernes, 19 de septiembre de 2014

CURSO EL "ELEVATOR SPEECH"


Tener preparado un discurso breve y conciso que exprese de forma ágil y amable quién eres, qué haces (e incluso qué buscas, deseas o vendes) facilitará enormemente que  proyectes tu marca personal entre tus potenciales clientes. Tienes que ser capaz de adaptar este discurso a tu interlocutor y al momento concreto en que tengas oportunidad de pronunciarlo.
Este curso está dirigido a cualquier persona, empresa o comercio, que esté buscando potenciar sus posibilidades de realizar un networking más efectivo.

Aprenderás las claves para realizarlo de forma correcta y tendrás la oportunidad de ponerlo en práctica.

MÓDULO 1. LA CONSTRUCCIÓN DE NUESTRA MARCA PERSONAL

ü  Momento actual, cambio de paradigma. La necesidad de diferenciarnos

ü  La marca personal. ¿Cómo construyo mi marca personal?

MÓDULO 2. EL CONCEPTO DE MARKETING

ü  El concepto del Marketing. Compromiso emocional. Observación, medición, planificación. Construir el valor de lo que vendemos. Las cuatro P (Producto o servicio. Precio. Plaza o lugar. Promoción).

ü  El plan de Marketing. Definición del mercado, clientes potenciales, competencia, producto o servicio, marca, posicionamiento. Del Marketing del producto al Marketing del cliente.

MÓDULO 3. LA PRESENTACIÓN DE MÍ MISMO. EL ELEVATOR SPEECH

ü  El concepto. Hablar de uno mismo.

ü  Reflexiona: ¿Quién eres? ¿Qué te diferencia? ¿Dónde estás en este momento? ¿Qué quieres lograr? Fija tus metas.

ü  Pasos a seguir para hacer una correcta presentación y elementos a tener en cuenta.

ü  Elabóralo y ponlo en práctica.

MÓDULO 4. PONERSE EN ACCIÓN

ü  El escenario profesional del siglo XXI.

ü  Claves para salir al mercado.

ü  La proactividad. Atrévete a soñar.